27.7.11

Jorge Wittwer entrevistado por Fuga Lúcida

Vía Fuga Lúcida

Jorge Wittwer: El Artista / La acción del arte.
Entrevista a Jorge Wittwer / por Pablo Arenas Reyes / Fotografía por Rodrigo Araya.

Jorge Wittwer Mulet, es lo que podemos llamar una artista integral, nacido en Antofagasta, estudió diseño, es curador, artista visual, apasionado por el teatro, con todo su bagaje artístico, nos cuenta su experiencia de ser productor de Balmaceda Arte Joven.

¿Jorge cuéntanos acerca de tu participación en proyecto Balmaceda Arte Joven?

“Tiene que ver más que nada con el grupo de trabajo que conforma Balmaceda Arte Joven, gracias a que anteriormente había trabajado junto a Luis Echeverría, su director en un programa de Internet en Un Webshow Aún sin Nombre. Cuando Luis se entera que es director de la nueva sede Antofagasta de Balmaceda Arte Joven, me propone a mí como productor, porque él consideraba que yo podía dar con el cargo, aunque yo no había trabajado antes como productor. Me invita a participar en este proyecto y yo digo bueno será y aquí estamos”.

Jorge nos cuenta que el trabajo ha sido algo intenso, “Balmaceda Arte Joven, tiene que ver con generar talleres para los chicos y paralelo a eso hay que generar un montón de actividades para el público. Había que visibilizar rápidamente a Balmaceda Arte Joven en contexto ciudad región. No podíamos estar quietos esperando, teníamos que generar, mostrarnos y exhibirnos para que la comunidad conozca que existimos y por lo tanto, empezamos nosotros también a recibir propuestas. Hay toda una primera etapa en que nos tenemos que posicionar y es en la que estamos ahora”.

¿Cómo sientes esta primera etapa en Balmaceda Arte Joven?
“Bien muy bien, además que estamos en un lugar muy bueno con muchas posibilidades, con socios como Fundación Minera Escondida, que facilitan el acceso a muchos contextos distintos y al ser este un espacio nuevo en la ciudad, es muy atractivo para lo comunidad, vas aprovechando lo que tienes, la gente va viendo y se da cuenta que se están haciendo cosas. De a poco va llegando más gente, se va interesando en el espacio y las cosas que uno hace”.

¿Cómo evalúas la participación de los jóvenes en los talleres?
Es la primera vez que hacíamos los talleres no sabíamos nada. Me he dado cuenta que hay un gran interés, tanto de parte de los alumnos como de los profesores, al tener los dos instancias principales afiatadas, uno se da cuenta del entusiasmo a nivel ciudad, que hay de las ganas de construir en el ámbito artístico. Por ejemplo el profesor de música se queda hasta las diez de la noche tocando guitarra con los alumnos para enseñarles o los chicos de danza, si la profesora no puede venir a hacer clases, todos los alumnos vienen a ensayar solos. Estas situaciones, denotan interés. También, si hacemos un ciclo de teatro invitamos a los chicos de taller, participan todos, se quedan después a conversar con los directores. Existe una gran motivación. Para mí es muy importante, ser parte del grupo que está generando los contenidos para que esta ganas de hacer cosas se concreten”.

¿Cómo percibes la participación de los jóvenes en la cultura de Antofagasta?
Yo llegué a vivir a Antofagasta el año 2002 y me ha tocado participar en distintas instancias culturales como festivales de cine, teatro, plástica y siempre he visto gente joven interesada en esto, pero también bastante intuitivos. Constantemente falta información, hay pocos espacios, no hay circuitos. Uno podría ver el vaso vacío, aun así, hay un interés permanente de los jóvenes. Esta instancia de generar espacios, conocimientos y herramientas, me parece muy positiva para que eso cambie”.

Desde 2002 siente que hay cambios... ¿los motivos e intereses para crear en los jóvenes de Antofagasta?
“Sí, hay mucho más interés, en teatro, música, en lo escénico. Creo que hay más visibilidad, no sé si más interés, noto más ebullición por ese lado. Veo más gente joven actuando, ha crecido la cantidad de compañías y grupos que muestran trabajos en teatro. En cambio en plástica, hay gente nueva pero son poquitos, no sé si será que yo no veo, porque no hay escuelas de arte, no sabría. Lo veo pero no lo veo en todo. En Street Art hay mucha gente vinculada al grafiti y al arte urbano, veo algunas cosas que sí y otras que no, pero no sé, si ese no ver, tiene que ver conmigo o con mis intereses o por que la actividad sea así”.

¿Crees que las nuevas tecnologías influencian en la creación de los jóvenes?
Creo que sí, de todas maneras, la información es una herramienta muy importante, tienen acceso a información que antes no se tenía, es mucho más rápido, más mediático, acceso a mucha más gente, más fácil de compartir, más fácil de llevar, súper heavy. Yo no sé, si tienen conciencia de lo útil que es como herramienta, no sé si todos los cabros cachan la cantidad de puntas que le pueden sacar a ese lápiz, las especificidades cada grupo de cada individuo que tiene que ver con los intereses, la mixturas que pueden haber entre lenguajes artísticos. Los chicos se quedan en el flickr, facebook, photoshop.

No todos están interesados en contar historias con un teléfono por ejemplo o saber el poder que puede tener un blog a nivel mediáticos la cantidad de gente que te puede leer o las inquietudes que puede generar y responder a través de todas estas redes”.

¿Crees que falta empoderamiento en esta área?
“Creo que es flojera, porque vivimos en una zona con muchas lucas, mucha gente tiene un computador al cual acceder, una cosa es tener el objeto y utilizarlo para comunicarse pero no como herramienta de trabajo, un cabro que no le interesa el arte lo único que va a hacer con el computador es bajar canciones y videos. Pero hay chicos que si le interesa y no saben la cantidad de cosas que se pueden hacer, es ahí donde nosotros podemos entrar a orientar”.

¿Cómo fueron los años en Europa?
Fue tiempo muy bueno, lo pasamos muy bien, te vas con la chiva de que quieres toma un curso o capacitarte, pero más allá hay un cambio y no sabes qué. Estaba claro que me quería ir a España, no estaba dispuesto a ir a un país donde no hablaran español no estaba en condiciones anímicas y un poco cobardía. Decidí ir a Barcelona, llegue allá y me olvidé de Chile. Estuve ahí dos años, después he tenido la suerte de volver, es un lugar increíble tiene otra forma de ver las cosas son diferentes, estando en España te das cuenta por qué los chilenos somos como somos y todas las cosas. La vida en Europa tienes cosas buenas y malas, a nivel cultural tienen políticas muchos más desarrolladas que en Chile. Nosotros tenemos un montón de cosas que ellos no tienen que son increíbles, ellos tienen todo el acervo occidental. Tampoco es alucinarse mucho y nosotros aquí tenemos cosas espectaculares paisajes, uso del color.

EL ESPACIO.

Los europeos están todos apiñados, un pueblo al lado del otro, nosotros vivimos en una región que es del tamaño de un país europeo, vivimos en una ciudad con una escala es distinta. Tenemos mucho espacio, si uno de verdad quiere estar solo aquí está solo. Pero claro ellos tienen la condición de no tener terremotos, entonces los edificios son muy antiguos, tiene todo un cuento con la historia muy arraigado, tiene esta cosa occidental que a uno se la inculcan desde chico, es un error encuentro yo en la educación chilena. Nosotros deberíamos tener la cosa latinoamericana, chilena y después la historia de Europa, Grecia, Roma y todo eso. Primero deberías tener todas las culturas originarías que están ahí y que de paso las estamos matando de a poco, antes de esta cultura occidental que nos convierte en un pastiche.

La experiencia de vivir en Europa es increíble, cualquier experiencia de vivir fuera de tú país es buena sea en Europa, Asia, África o en Argentina, te sirve para apreciar los que tenemos”.

¿Tú experiencia en Europa, influencia tu arte?
Sí, de todas maneras, yo me fui de Chile haciendo dibujitos y volví haciendo instalaciones, claro qué paso en el camino, me puse a hacer teatro allá y a través de él entró la instalación a mi arte. Cuando me toca devolverme, vengo con muchas ganas de hacer cosas. En Europa se pueden hacer cosas no sé si uno puede ser una aporte como puede ser acá, allá uno es un latino más, acá uno siente lo que estás haciendo es mucho más útil el discurso que vas a mantener detrás de tu obra va a ser mejor apreciado más entendido o valorado”.

SER UN LATINO ALLÁ O ACÁ.

No es lo mismo estamos en Chile, allá está lleno de inmigrantes lleno de países, culturas, latinos asiáticos, hay unas ganas de rescatar lo latino esta cosa chovinista cuando no estás en tu país, siempre recuerdo un grupo que se paraba en una plaza, un día eran comanches llenos de plumas tocaban música de Estados Unidos y otros días eran altiplánicos, los mismos con distintos espectáculos, para los europeos un chileno y un cubano es igual de exótico, es lo mismo. Por eso te decía, uno más. En Chile el territorio es tan vasto para la cantidad de gente que no nos notamos no nos entorpecemos unos con otros”.

¿Se entorpece o se potencia la participación de los jóvenes en el arte?
“Hay harto espacio para la gente joven y para los niños, encuentro que con la gente vieja es el problema, no hay espacio, no hay respeto, como que la gente se pone vieja y nos sirve, se le falta el respeto o se hace que se respeta pero se le pela por detrás. Para la gente joven claro que hay espacio y hay gente que está dispuesta a orientarlos. El problema es que cuando uno es joven no tiene idea que es demasiado rápida la vida, es importante cuando uno es joven aprender muchas cosas, tener experiencia para que cuando te pillen los treinta estar madurito, no perder el tiempo con qué quiero ser o a donde voy, así cuando tengas 25 o 30 años construir obras y hacerlo bien”.

¿Tu experiencia con la curatoría?
“Para mí, es un tema muy nuevo, lo he hecho una vez recientemente en la exposición en la Universidad Católica del Norte fue por una exposición, me invita Claudio Galeno a hacer esto y me pareció un desafío interesante y no hay peor trámite que el que no se hace y entre arrepentirte entre algo que hiciste y algo que no hiciste es mejor haberlo hecho. El resultado de esta experiencia fue bastante bueno porque el grupo de artistas que elegimos fue muy cooperador, esto generó una empatía y un resultado final bastante favorable. Yo creo que cada exposición o cada cosa que se cura son distintas. La figura del curador es muy importante ya que en la medida que se vayan especificando las pegas dentro de la cultura como empresa es donde se va a ir mejorando la calidad de lo que pasa.

El curador elige, designa pone el tema, investiga, el productor hace otra pega, el artista tiene que llegar con su obra y montarla. Lo que hace que el artista trabaje en arte, en crear, otros están produciendo, otro se calienta la cabeza sacando las lucas, otro busca el espacio, eso genera en el artista tranquilidad, no lo angustia, que el productor o el curador también sean artistas también es un plus porque entienden de que se trata la obra desde ahí trabaja, ya si es un ingeniero comercial cambia porque es ojo de plata, es un tema heavy cómo generar lucas a través del arte y la cultura. Para ser artista en este país, para poder comer tienes que trabajar en otra cosa, si no te estás ganando las platas de los fondos concursables y quieres que tus obras se vean tienes que autogestionarla y tienes que poner plata de tu bolsillo. Si no tienes un mecenas o un papá con lucas, tienes que trabajar, es un tema complicado. Lo ideal para un artista es poder vivir de eso, pero no todos lo pueden hacer”.